Buscar el embarazo
Identificar con precisión los días fértiles para concebir de forma natural.
El Método Creighton te permite entender tu ciclo observando los biomarcadores de tu cuerpo. Es un sistema natural y preciso para conocer tu fertilidad y, además, la herramienta diagnóstica con la que trabaja la naprotecnología.
El Método Creighton es un sistema natural para reconocer y entender la fertilidad femenina a través de la observación de biomarcadores del ciclo, especialmente el moco cervical. Permite a la mujer —y a la pareja— comprender en profundidad cómo funciona su ciclo y tomar decisiones sobre su fertilidad de forma informada y respetuosa con el cuerpo.
Está respaldado por el Instituto San Pablo VI de Omaha (Nebraska, EE.UU.) y cuenta con más de 40 años de desarrollo y estudio. Más allá de la planificación familiar, es la herramienta diagnóstica base de la naprotecnología: lo que la mujer registra en su gráfica permite al médico detectar señales de que algo en el ciclo no funciona bien.
No se aprende en un día ni por tu cuenta: es un acompañamiento estructurado junto a una monitora certificada, que te enseña a observar y registrar correctamente para que la información sea fiable.
Presenciales o a distancia. Un proceso progresivo para que aprendas a observar y registrar con seguridad.
En ellas recibes la información sobre tu ciclo fértil y resuelves tus dudas en un acompañamiento personalizado.
La monitora es una profesional formada en el Instituto San Pablo VI; su papel es esencial e insustituible para enseñarte a interpretar tus biomarcadores y acompañarte en el proceso.
Identificar con precisión los días fértiles para concebir de forma natural.
Planificar la familia sin métodos anticonceptivos artificiales, respetando los ritmos del cuerpo.
Detectar en la gráfica señales de que algo en tu ciclo no va bien, y usarla como herramienta de diagnóstico y de seguimiento de tratamientos.
Observando biomarcadores como el moco cervical, entiendes tu ciclo y reconoces tus días fértiles.
No introduce sustancias ni produce efectos adversos; es un método de observación y registro, preciso y seguro.
Sirve tanto para concebir como para aplazar el embarazo, según tu momento y tus circunstancias.
Se basa en el respeto mutuo y la cooperación.
Ayuda a identificar síntomas que conviene valorar médicamente.
En problemas de fertilidad, la gráfica permite valorar la respuesta y el seguimiento del tratamiento.
El Método Creighton es el primer paso. Te da la información; la naprotecnología la convierte en diagnóstico y tratamiento. Cuando tu gráfica muestra que algo no funciona —ciclos irregulares, dificultad para concebir, abortos de repetición—, la Dra. Helena Marcos usa esos datos, junto con pruebas médicas, para encontrar y tratar la causa real. Por eso, si buscas el embarazo o quieres resolver un problema de fondo, el Creighton no es el destino, sino la puerta de entrada.
Puedes aprender el Método Creighton por sí solo o, si das el paso hacia la naprotecnología, ya va incluido en el programa, sin coste aparte.
Y si tu objetivo es entender un problema hormonal, también tratamos estos casos en salud hormonal femenina.
Es un sistema natural para conocer la fertilidad femenina mediante la observación y el registro de los biomarcadores del ciclo, sobre todo el moco cervical. Permite entender el ciclo, identificar los días fértiles y detectar señales de salud. Está respaldado por el Instituto San Pablo VI de Omaha y es la base diagnóstica de la naprotecnología.
Se aprende en 9 sesiones a lo largo de aproximadamente un año, presenciales o a distancia, con sesiones individuales junto a una monitora certificada (FertilityCare Practitioner) que te enseña a observar y registrar correctamente.
Sí. El mismo método permite identificar los días fértiles para concebir o para aplazar el embarazo de forma natural, sin anticonceptivos artificiales.
Es un método estandarizado y validado, con un sistema de registro preciso y un acompañamiento estructurado por monitoras formadas. Además, está diseñado para usarse también como herramienta diagnóstica en medicina, algo que lo conecta directamente con la naprotecnología.
No. Cualquier mujer puede aprender a conocer su ciclo y cuidar su salud con el Método Creighton, tenga o no pareja y busque o no el embarazo.
No. El Creighton es el sistema con el que observas y registras tu ciclo; la naprotecnología es la disciplina médica que usa esa información, junto con pruebas y tratamiento, para diagnosticar y tratar la causa de los problemas de fertilidad y salud femenina.
Si quieres aprender el Método Creighton o dar el paso hacia la naprotecnología, cuéntanos tu caso. Te explicamos cómo empezar, presencial u online.
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